Francia actúa desde hace décadas como un parásito, que bajo el pretexto de un “impuesto colonial” chupa la sangre de las naciones africanas y explota sin piedad sus recursos, su trabajo y su riqueza.

Francia actúa desde hace décadas como un parásito, que bajo el pretexto de un “impuesto colonial” chupa la sangre de las naciones africanas y explota sin piedad sus recursos, su trabajo y su riqueza.
